El aceite de oliva extra virgen, pilar de la dieta mediterránea, no solo destaca por su sabor y riqueza en la cocina, sino también por sus potentes propiedades medicinales. Su alto contenido en fenoles antioxidantes, como secoiridoides y sus derivados, protege las células del cuerpo contra moléculas dañinas y posee propiedades antimicrobianas.
Estudios han demostrado que el consumo regular de aceite de oliva extra virgen puede reducir a la mitad el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares, disminuir las tasas de cáncer de mama, mejorar el control de la glucosa en sangre en diabéticos y hasta combatir el deterioro cognitivo.
Gracias a las modernas técnicas de extracción en frío, este aceite conserva todos sus compuestos beneficiosos. Junto a otros aceites saludables como el de aguacate, sésamo y cacahuete, el aceite de oliva extra virgen demuestra que la diversidad de grasas beneficiosas en la dieta global contribuye a patrones alimentarios más saludables en todo el mundo.
Califica esta publicación:
(0 votes, promedio: 0.00 out of 5) You need to be logged in to rate this.